
Melena larga lisa
El peinado más simple es el mejor lugar para aprender lo que vale para todos: de dónde nace el pelo, cuánto volumen tiene y cómo se agrupa en mechones. Si esto te sale, los otros siete peinados son variaciones.
Curso
Los challenges se siguen en orden, del primer trazo al dibujo terminado. Cada uno trae una lámina por paso y una corrección con nota cuando envías tu dibujo.
10 challenges

El peinado más simple es el mejor lugar para aprender lo que vale para todos: de dónde nace el pelo, cuánto volumen tiene y cómo se agrupa en mechones. Si esto te sale, los otros siete peinados son variaciones.

Un solo largo es fácil de leer; tres largos a la vez, no. Aquí aprendes a escalonar: capas que terminan a alturas distintas y se montan una sobre otra sin volverse un enredo.

El pelo corto no perdona: no hay largo que tape la cabeza, así que la forma del cráneo y la línea del corte quedan a la vista. Aquí la silueta lo es todo.

El flequillo es la parte del pelo que más cambia una expresión, y la única que nace en su propio punto, aparte del resto. Aquí eliges el tipo, decides a qué altura corta y ves cómo con eso cambia el personaje.

Aquí aparece por primera vez el pelo recogido: hay un punto de amarre y todo el peinado tira hacia él. Lo que vas a aprender es la diferencia entre el pelo tirante, antes de la liga, y el que cae suelto después.

La misma coleta, movida a un costado, y con eso aparece un problema nuevo: la asimetría. Un lado queda lleno, el otro despejado, y todo el peso cae para un solo lado. Lo difícil no es dibujarla: es que se lea como decisión y no como error.

Dos masas iguales, una a cada lado, y ningún lado donde esconder el error. Aquí la simetría deja de ser un detalle: si una coleta nace más arriba o pesa más que la otra, se ve de inmediato. La forma de resolverlo es dibujar un lado bien y espejarlo a propósito, nunca repetirlo de memoria.

Media cabeza recogida y media suelta: dos comportamientos distintos conviviendo en el mismo pelo. Arriba manda la tensión, abajo manda la caída. Lo difícil no es dibujar cada zona, es que la diferencia se note sin que parezcan dos peinados pegados uno encima del otro.

Una onda no es una línea chueca: es una curva en S que se repite con un ritmo. El problema no es dibujar una S, es dibujar ocho seguidas sin que parezcan un resorte. Aquí aprendes a construir el ritmo primero y a romperlo después, a propósito.

El último del curso, y el único donde el desorden es la técnica. Un moño despeinado no es un moño mal hecho: es un moño bien construido al que le desarmas cosas a propósito, y con criterio. Aquí además terminas entintado, así que cada línea que dejes es definitiva.
Los demás pasos, la voz que los narra y la corrección de tu dibujo están dentro de la app. Crear la cuenta es gratis y no pide tarjeta.
La corrección la hace una IA que compara tu dibujo con la lámina. No es una persona mirando tu cuaderno.